|
>>
AL
INOLVIDABLE CACHO SACCARDI |
|
...
Muy
joven te fuiste un día de mayo, lloro todo Ferro, con un llanto amargo. Cuantas veces
Cacho, veía tu sonrisa al llegar a Ferro tu mas grande amor. Fue cuando jugabas dejando
en la cancha la imagen de un grande resabios de un crack. Europa, tus triunfos y tus
ilusiones, hasta aquella vuelta por tu amado club. Cumpliste etapas después tu retiro
pero siempre el verde en tu corazón. No pudo tu genio dirigiste a Ferro lo quisiste tanto
no ibas a olvidar. Se fue tu figura de las mas queridas por eso tu hinchada no te
olvidara. Te fuiste Cacho, pedazo de Ferro hoy todo es silencio Saccardi, no esta....
Homenaje a un grande del fútbol, al que siempre se lo recordara y Ferro lo llevara
consigo en lo mas recóndito de su corazón. Cacho quizás fuiste mejor persona que
jugador. |
|
juan
Carlos Fraschini - Periodista Diario La Nación |
|
|
>>
ALEJANDRO SACCARDI |
|
"Voy a cumplir el sueño de mi viejo".
El hijo del gran Cacho estudia para DT. Quiere pagar la deuda de su padre y sacar campeón
a Ferro. "Lo hago gratis y me retiro", afirma.
Alejandro se tatuó en el hombro derecho el rostro de su viejo en medio del escudo de
Ferro. La herencia es ineludible. La sonrisa franca, el andar bonachón, Cachito Saccardi
es igual al gran Cacho. Y el sello no es sólo genético. La cosa va más allá de los
caprichos del ADN. También adoptó al Verde como el color de su vida. Igual que su viejo.
"Ferro era todo para él. Un día, cuando dirigía a Gimnasia de Jujuy, le tocó
venir a Caballito. Estaba más nervioso que nunca. En un momento del partido, dos
jugadores trabaron cerca del banco. La pelota se fue al lateral, él se paró y gritó:
''¡Verde!''. Los jujeños no entendían nada. De la vergüenza, no dio más
indicaciones", cuenta Alejandro.
La anécdota ilustra lo que significa el apellido Saccardi para Ferro. Allí, Gerónimo,
que falleció el 4 de mayo de este año, salió tres veces campeón como jugador. Pero no
pudo repetir el logro como DT. Su hijo mayor hizo las Inferiores como puntero derecho en
el club de Caballito, pero quedó libre en Cuarta. Pero siguió ligado al club con el
mismo pegamento que su padre: la pasión. Y estuvo al lado suyo durante su gestión como
técnico. "Iba a comer con los muchachos a las concentraciones. Les hacía
compañía, jugábamos a las cartas...", comenta. Ahora, siente la necesidad de
afrontar un desafío especial: "Quiero ser técnico de Ferro y cumplir el sueño que
mi papá no pudo: sacarlo campeón. Primero, haría experiencia en otro equipo, después
agarraría gratis, doy la vuelta y me retiro".
Para cumplir con su misión, Cachito está cursando primer año en el club Teléfonos,
donde es compañero de Fernando Castro, ex jugador de Atlanta. "Y en segundo están
Erbín y Troglio", se entusiasma. Tanto que ya cuenta con sus propias cábalas.
"Eso también lo heredé. Al laburo (tiene un locutorio) voy por el mismo camino. Y
cuando jugaba, siempre usaba el mismo calzoncillo. Y no lo lavaba, ¿eh?", confiesa.
Su aventura sólo encontró una oposición, la de su mamá. "Ella dice que a mi papá
le pasó lo que le pasó por la mala sangre que se hizo. Y tenemos personalidades
parecidas, somos temperamentales. Pero la convencí".
La idea de cumplirle el sueño al progenitor tiene antecedentes entre los Saccardi.
"Mi viejo tuvo una infancia muy humilde. Y siempre alquiló. Cuando nos fuimos a
Alicante, hizo una diferencia económica y, apenas volvimos, le compró la casita a mi
abuelo. El pudo cumplírselo en vida. Yo no, pero por lo menos, quiero cumplírselo",
apunta. Tiene un punto a favor: la banca de los hinchas. Para ellos, el cariño tiene
carácter transitivo: "El otro día, un hombre se me acercó en el club y me pidió:
''¿Puedo tocarte? Sos un calco de tu padre''. Yo no entendía nada, salvo que el viejo,
en Caballito, era Dios".
¿Qué diría Cacho padre si lo viera a junior DT de Ferro? "Estaría orgulloso. Y me
siento capaz de lograrlo. Viví los procesos de mi viejo y sé cómo se maneja un grupo.
Aparte, soy un convencido de que su ángel ahora me acompaña a mí. Todos lo querían. No
lo puteaban ni en la cancha de Vélez. Tenía un ángel de la guarda enorme". Así
cualquiera. Con tamaño compañero de fórmula... |
|
Diario Ole - 21 de Julio
del 2002 |
|
|
>>
SE FUE
EL IDOLO DE FERRO |
|
Gerónimo Saccardi,
símbolo de Caballito, falleció ayer a causa de un infarto. Tenía 52 años y era uno de
los tipos más respetados en el ambiente. Trabajó como DT hasta la temporada pasada.
Gerónimo Saccardi, que ayer murió de un infarto a los 52 años luego de un partido de
tenis en una quinta de Moreno, se llevó algunos reconocimientos arduos, que no se
consiguen con ensayos de demagogia: en el tramo final de su gestión como técnico de
Ferro, en la temporada 97-98, plantel e hinchada se convirtieron en sostén público ante
malos resultados. Era, sencillamente, la gratitud ante quien, frente a la posibilidad de
un crecimiento económico y laboral, había ratificado su compromiso afectivo con el club
de Caballito. Cacho, pese a una oferta de Lanús, había preferido ponerle el cuerpo a la
incipiente crisis que acabaría por conducir a Ferro a la tercera categoría del fútbol
argentino. Mientras, Oscar Garré, su compañero en el banco, tomaba el tren hacia el Sur.
Saccardi sólo eligió irse cuando la opción, en la temporada siguiente, fue limpieza en
el plantel o renuncia. El otro tributo es ajeno y en competencia al límite. Quizá esos
detalles alcancen para darle sello genuino. Boca, el de Maradona, recibía a Ferro, el de
Griguol, en definición anticipada del Metro 81. Un choque con Ruggeri, un corte en la
frente, sangre y vendaje en el retorno de Saccardi al césped de la Bombonera. Ferro
perdió 1-0, intuyó que ése no sería su debut como campeón de Primera, pero quién
puede decir que Cacho se fue en derrota si la hinchada de Boca, conmovida por el coraje
del volante central, le cantó "Saccardi corazón"...
Hay otros trazos, gruesos, que pintan al jugador. Saccardi era primer obrero para el
despliegue y la voluntad generosa, pero a la vez se asumía como operario calificado, apto
para distribuir. "Nací, crecí y creo que voy a morir en Ferro", decía como
identificación inalterable. Había llegado a los 13 años, detectado en el Club Crisol,
de Pompeya, por José Scalise, buscador de pibes para Oeste.
Llegó a jugar en la Selección de Menotti, en España y a dar vueltas olímpicas vestido
de verde. Tenía apego a las cábalas y admiración por Muhammad Ali.
Ahora que en Caballito hay coqueteo con vuelta olímpica que reacomodará el linaje de
Ferro a su historia, Cacho faltará en la celebración. Será obligación un silencio de
respeto, pero no por solemnidad impostada. Para Saccardi no corresponde aquello de que la
muerte les da una capa cosmética a faltas y renuncios. Cacho, que últimamente atendía
con sus hijos un locutorio ubicado en Belgrano, recogió lo que había cosechado durante
tres décadas cuando, en enero de 2001, recibió acusaciones de cobrar peaje en el
tránsito de futbolistas. Repudio para la infamia, solidaridad masiva e inmediata fue la
ecuación, casi una síntesis de su vida. |
|
Diario Ole - 5 de Mayo del
2002 |
|
|
>>
MURIO
SACCARDI IDOLO DE FERRO |
|
Jugó 358 partidos en el
equipo de Caballito y también dirigió a ese equipo. Fue un símbolo del club, con el que
fue campeón en el torneo Nacional de 1982. Lo velan en el gimnasio Etchart.
Era un tipo bueno entre los buenos, con su mansedumbre grandota hecha gente, con el don
irrompible de querer y hacerse querer, con esa generosidad sin fronteras para jugar el
juego de la cancha y, también, el de la vida. Gerónimo "Cacho" Saccardi, un
símbolo de símbolos de Ferro, se murió ayer, como consecuencia de un paro cardíaco,
agregándole a este mundo difícil otro dolor hondo.
Saccardi fue Ferro. Desde siempre o casi siempre. A fuerza de un empeño gigante, de
trajinar mediocampos y atorar rivales, se metió en la Primera del club en 1969. Desde la
popular o de la platea, algunos se animaban a pronosticar que el pibe sería capaz de
construirse un lugar grande con la camiseta verde. Se notaba: la sentía como pocos, la
transpiraba como nadie, la llevaba para adelante como sólo se impulsan las cosas que
importan.
La memoria de cualquier hincha de Ferro, tal vez de cualquier hincha de fútbol, ubica a
Saccardi en el centro del mediocampo de ese equipo que brilló desde Caballito hacia el
país en el Nacional del ''74. Cacho era el alma de aquella formación que se le animaba a
los grandes. Cacho era el tipo que arrastraba las ganas con las que Ferro había salido
campeón de la Primera B en 1970, Cacho era lo dicho: Ferro. En esos desafíos bravos en
los que estaba en juego el ascenso o en el fútbol grande, con el que se mezcló a gusto
desde que enfrentó a Boca el 27 de junio de 1971.
Salvo un paso nada breve por el Hércules, en España, entre 1975 y 1979, Saccardi
enhebró una trayectoria mayúscula en su Ferro. Jugó 358 partidos en la Primera A, más
otros seis por la Copa Libertadores, en los que gritó 44 goles. De ese recorrido que supo
de tristezas y de dichas, acaso nada se pareció tanto a la gloria como el título del
Nacional de 1982, en ese Ferro que orientaba Carlos Griguol, en ese equipo que rompió
lógicas. Ferro campeón. Con Saccardi, claro.
Se retiró el 22 de diciembre de 1983, después de un empate contra Huracán. Siempre de
verde, con un historial que, como un regalo, añadía dos partidos de celeste y blanco en
la Selección. Luego vino el DT. Sobre todo en Ferro (también pasó por Gimnasia de Jujuy
y Estudiantes de Caseros). No podía haber un lugar mejor.
Un dirigente de Ferro avisó anoche que se murió Saccardi, 52 años, de golpe, después
de jugar al tenis en Moreno, después, seguro, de alguna de sus buenas sonrisas. Se fue
Saccardi, un Cacho de fútbol, un Cacho de vida, un gran tipo. |
|
Diario Clarín - 5 de Mayo
del 2002 |
|
|
>>
EL ADIOS DE CACHO SACCARDI |
|
El ex futbolista de Ferro
tenía 52 años.Falleció ayer, a los 52 años, Gerónimo Saccardi , uno de los símbolos
futbolísticos de Ferro Carril Oeste, víctima de un infarto de miocardio, luego de jugar
un partido de tenis.
Nacido el 1° de octubre de 1949, Cacho, como se lo conoció en el ambiente del fútbol,
realizó la mayor parte de su carrera en el club de Caballito, en donde debutó en 1969.
Entre 1975 y 1979 se desempeñó en Hércules, de España, para regresar a Ferro, donde
jugó hasta 1983, integrando el recordado equipo de Carlos Griguol que fue campeón en
1982.
Jugó 358 partidos con la camiseta de Ferro y convirtió 44 golpes. Además, actuó en
tres encuentros con el seleccionado, en 1975, bajo la dirección técnica de Cesar Luis
Menotti. Como entrenador se desempeñó en Ferro, Gimnasia de Jujuy, Lanús y Estudiantes
de Buenos Aires. |
|
Diario La Nación - 5 de
Mayo del 2002 |
|
|
>>
EL HOMENAJE DESDE ESPAÑA |
|
Gerónimo Cacho Saccardi,
ex jugador del Hércules, recibió sepultura en el cementerio de Flores en Buenos Aires.
El ex futbolista argentino falleció de un infarto el pasado sábado en una casa-quinta de
Moreno mientras jugaba un partido de tenis -en dobles- con su cuñado y dos amigos. Se
quedó en la pista, relataba ayer a este periódico Alejandro Saccardi, su hijo mayor, no
se pudo hacer nada. Fue fulminante. Los intentos de reanimación que le practicó mi tío
no surgieron efecto y cuando llegó la ambulancia ya había fallecido.
Alejandro señaló que el funeral de su padre reunió a una multitud.
Entre los asistentes, como no podía ser de otra forma, se dieron cita gente del mundo
futbolístico como Gallego, Marcico, McCallister etc. Otros como Brindisi, Bianchi,
Menotti y Cysterpiller enviaron coronas de flores al no poder asistir al sepelio.
Adoraba Alicante...
Mi padre adoraba Alicante, comentó ayer el primogénito de Cacho Saccardi, cuyo segundo
hijo, Cristian, nació en esta ciudad hace 25 años durante su estancia en el Hércules.
¿Si la recordaba?, ¡qué te parece!. Estaba enamorado, y siempre hablaba de volver,
aunque nunca acabó por hacerlo. Además, nos contaba que su ilusión era entrenar un día
en España y al Hércules, indicó.
Alejandro Saccardi agradeció muy sinceramente las muestras de afecto que ha recibido
desde Alicante y «el hecho de que el equipo del Hércules luciera brazaletes» por el
fallecimiento de su padre. Me ha emocionado conocer lo que hizo el equipo. No tengo
palabras para agradecer, indicó.
Por otro lado, el secretario técnico del Hércules, Pascual Luna Parra, señaló ayer que
cuando era juvenil su principal referencia era Saccardi y Giuliano. Cacho era un
futbolista con una personalidad arrolladora. Era de los pocos jugadores que sabías que
tenían sitio en un club de gran envergadura. Usaba todas las artimañas que sólo saben
utilizar los grandes
El pasado mes de diciembre, Cacho Saccardi declaraba en el programa Taula Esportiva de
Radio 9 estar sumamente preocupado por la situación de su país. Acá cambian los
gobernantes, decía, pero es siempre más de lo mismo. La gente ya no puede vivir en la
Argentina. No hay nadie en quien se pueda confiar. |
|
Alicante, España - 7 de
Mayo del 2002 |
|
|
>>
UN CACHO
DE HISTORIA |
|
Hubo una época, la mejor
y más duradera del Hércules en Primera, en que los argentinos en especial, y los
sudamericanos en general, eran legión. Uno tras otro fueron llegando los Santoro,
Giuliano, Comisso, Saccardi, Verde, Charles, Moyano, Lattuada, Lasanta, Castronovo y
Moyano que se unieron a Humberto que llevaba tiempo acá y aún sigue. Solían formar
grupo aparte y se relacionaban entre ellos con el denominador común del mate y los
asados.La mayoría eran ganadores natos. De esos que tiran del carro en todos los partidos
sin excepción. El término intrascendente no existía en su vocabulario. Recuerdo que al
cobrar su anticipo de ficha, nada más firmar, uno de ellos salía de Velázquez, 18,
exclamando en voz alta: Ché, viejo. Con esta plata podría comprarme toda una
hassssssienda allá. Por eso, defendían siempre su soldada sobre el césped con el
cuchillo en la boca
Este Saccardi era de las que ya no quedan, quería ganar siempre, por las buenas o a las
bravas si era preciso. Pese a su corpulencia, unos ochenta kilos repartidos en cerca de
190 centímetros de alzada, defendía y además subía a rematar, amén de meter pata (dar
patadas) como pocos aunque también sabía tocar el balón con clase y elegancia.
El alemán aquel de pelo rizado que fichó el Madrid y que respondía al nombre de
Breitner, debe aún estar buscando la lentilla que se le fue al piso al cruzarse con el
Cacho y ser rozado por su codo. Los del Athlétic le llamaban indio y se la tenían jurada
aunque con los que que más cruentas batallas tuvo fue con el Zaragoza.
En Alicante, hubo más que palabras y 2-0. En La Romareda, meses más tarde, una batalla
campal con los zaragüayos, Arrúa y compañía, repartiendo cera y acabando Carcelén
conmocionado y Barrios con una brecha, mientras Saccardi tomaba el balón y les hacía
gesto a sus rivales para que fuesen a por él.
Tipo muy normal fuera de las canchas, no excesivamente abierto, cuentan la que montó en
el vestuario al descubrir que en la carretera que sube a Aigües existe un mesón, de
nombre La Concha. ¡Que pelotudos¡. ¿Sabés lo que esto significa en Argentina......?.
¡La concha de su madre.! y no paró hasta que todos sus paisanos subieron a comer allí,
se fotografiaron en grupo ante el cartel y remitieron la foto a su país entre el jolgorio
general.
Se ha ido un grande. Como Maciá, como Pina, como otros que afortunadamente siguen vivos.
Es una lástima que Cacho se haya ido tan pronto y que los más jóvenes seguidores no
pudieran conocerle más que por referencias. Es un Cacho de la historia blanquiazul digna
de no caer en el olvido.
Gerardo Luis Saccardi, ex jugador del Hércules en las temporadas 1975-76 a la 1978-79,
falleció el Sábado por la tarde en su domicilio de Buenos Aires a los 52 años de edad
debido a un infarto de miocardio sufrido después de jugar un partido de tenis con unos
amigos, según información de los familiares.
Cacho" Saccardi, nació el 1 de Octubre de 1949 y casi toda su carrera futbolística
se dio en el equipo argentino Ferrocarril Oeste, en el cual debutó a los 19 años y del
que se convirtió en figura importante.
En 1975 le ficha D. José Rico Pérez, presidente de entonces, con un Hércules en Primera
División. Fue uno de los últimos mitos del club blanquiazul, disputando un total de 106
partidos en Primera División y teniendo entrenadores como Arsenio Iglesias (durante dos
temporadas) y Felipe Mesones y Benito Joanet, quien lo descubrió.
El mismo año de su fichaje vistió la camiseta de la Selección argentina jugando tres
partidos y a las órdenes de Cesar Luis Menotti.
Acabada su etapa en el Hércules volvió al Ferrocarril, donde formó parte del equipo
entrenado por Carlos Timoteo Griguol que se hizo con el campeonato de Primera División en
Argentina el año 1982.
Un año después se retira del fútbol debido a una lesión de rodilla, pero seguiría
ligado al deporte Rey como entrenador de los equipos Ferrocarril Oeste, de Lanús, de
Gimnasia y Esgrima de la provincia argentina de Jujuy y Estudiante de Buenos Aires.
El Hércules portó, durante el partido de ayer en Talavera, crespón blanco en memoria
del mítico ex jugador herculano. |
|
HerculesCf.com - 7 de Mayo
del 2002 |
|
|
>>
LA NOCHE MAS TRISTE |
|
Fue todo tan extraño. De
pronto, aquella bandera con su imagen, la que siempre estuvo en lo más alto de la
tribuna, pisaba el césped de la cancha por primera vez, junto a otras dos que portaban
los jugadores, que hablaban de Un "Cacho" de Ferro en el ciclo y él, nuestro
"Cacho" querido, en cambio, ya no pisaba la verde gramilla y estaba en lo más
alto. En el cielo mismo.
Hoy que pasaron varios días de este triste e inesperado desenlace, cuando debemos
sentamos frente a la computadora, vuelven a aflorar las lágrimas. Como ocurrió la noche
en que nos enteramos, corno ocurrió también durante el homenaje que todo Ferro te hizo
frente a San Miguel y como seguramente seguirá ocurriendo, cada vez que lo nombremos o lo
recordemos.
Un poema que bajaba por los altoparlantes, el aplauso cerrado y ese "olé olé olé,
Cacho, Cacho" que bajaba desde las tribunas; esa cantidad interminable de banderas
que querían recordarlo, terminaban por crear ese clima, ese aire que hubiéramos
preferido no respirar.
Quién hubiese pensado que aquel minuto de silencio y el brazalete negro que lucieron los
jugadores esa noche, fueran en su honor.
Pero es la vida. Geronimo se fue casi a la misma hora en que jugaba Ferro el sábado
anterior, a los 52 años y por más que sea un título gastado u obligado de los medios,
no cabría otro: "Se fue un Cacho de Ferro".
Después de la plaqueta (*) que recibió de manos del Presidente Guillerrno Socino y del
ex Presidente Felipe Evangelista, y representantes de la hinchada, el hijo de Cacho,
Alejandro, de un notable parecido hasta en su voz,conversó brevemente con Gente de Ferro
en la platea, justamente mientras el canto de la hinchada se hacía escuchar entre sus
manos. "Cuando yo nací mi viejo estaba jugando acá" - nos decía Alejandro-.
¿Querés decir algo para la gente de "A la gente de Ferro le quiero agradecer esta
muestra de afecto que le tenían a mi viejo. Es increíble, creo que a muy poca gente le
hicieron lo que le hicieron a mi viejo hoy. La verdad, muchisimas gracias a todos.
Es increíble, Un millón de gracias de todo corazón, de parte mía, de mi vieja
(Graciela) y de mi hermano (Cristian). Todos pensamos lo mismo".
(*) La plaqueta rezaba: "Cacho, con vos, Dios compró el pase más caro de la
historia del fútbol.
N de la R:
En lo personal, vi jugara Cacho desde que debutó en Primera. Y tuve, desde que empecé a
escribir en la Revista, cuando ésta apareció en su primera etapa, allá por el año 8O,
una relación muy buena con él. Un tipo simple, sencillo, sincero. Bah, quién no lo
conoció.
Como todos los hinchas de Ferro, me puse feliz cuando Menotti lo convocó a la selección
y triste cuando se fue a jugar al Hércules de España.
Como todos los hinchas de Ferro, disfruté su vuelta, sus goles de palomita, la noche
heroica contra Boca en Vélez, con la cabeza rota y por supuesto, el Campeonato del 82.
Como todos los hinchas de Ferro, íntimamente siempre quise que fuera el técnico y se lo
dije, cuando él no quería dirigir, cuando lo encontré en un gimnasio de la avenida Diaz
Velez, enseñándole a jugar al fútbol a los más chiquitos, junto a Claudio Crocco.
Como todos los hinchas de Ferro, me puso muy contento que un día dijera que sí, e igual
de triste, como todos los hinchas de Ferro, cuando por esas cosas de¡ fútbol moderno
tuvo que dar un paso al costado.
Como todos los hinchas de Ferro, Cacho fue, es y seguirá siendo mi ídolo y mi ejemplo de
entrega, garra y corazón, en una cancha de fútbol.
Como todos los hinchas de Ferro, y aunque no podamos decírtelo, jamás te vamos a
olvidar. |
|
Gustavo Cuenca, Gente de
Ferro - Mayo del 2002 |
|
|